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Cuando se habla de inclusión social, pocas entidades en España pueden presumir de una trayectoria tan consolidada como AMIAB. Fundada hace más de tres décadas en Albacete, esta organización se ha convertido en un referente nacional por su compromiso con la integración sociolaboral de las personas con discapacidad. Su modelo se basa en la economía social, la sostenibilidad y la promoción de entornos igualitarios. Hoy, gracias a su última Memoria 2024, podemos poner cifras al impacto real de su trabajo.

1. Un motor de empleo con sentido para la inclusión social

En 2024, AMIAB empleaba a 1.811 personas en sus 28 centros de trabajo, repartidos entre Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Murcia y otras comunidades autónomas. Lo más destacado es que el 80 % de su plantilla tiene algún tipo de discapacidad, lo que convierte a la organización en un ejemplo nacional de integración real en el tejido empresarial.

Esta red de centros no solo genera empleo, sino que también articula oportunidades en zonas con menor dinamismo económico. La descentralización de su estructura responde a una estrategia de equilibrio territorial, apostando por incluir a personas que viven en áreas rurales o con menos recursos. El enfoque es claro: llevar la inclusión allí donde más se necesita.

2.Inclusión social con el deporte adaptado como herramienta de empoderamiento 

El deporte es otra herramienta poderosa de inclusión, y AMIAB ha sabido convertirlo en un vehículo de transformación social. Su equipo de baloncesto en silla de ruedas, BSR AMIAB Albacete, ha alcanzado en 2025 su cuarto título consecutivo de Campeón de Europa, reafirmando su posición como referente continental en esta disciplina.

Además, la entidad gestiona escuelas deportivas adaptadas con cerca de 100 participantes, ofreciendo a jóvenes y adultos la oportunidad de practicar actividad física de manera regular, estructurada e inclusiva. Estas actividades, más allá de la competición, cumplen una función terapéutica, educativa y de sensibilización social.

3. Reciclaje e industria inclusiva

La sostenibilidad es otro pilar clave en el trabajo de AMIAB. En 2024, la entidad gestionó más de 33.000 toneladas de residuos, en procesos que combinan impacto ambiental positivo y empleo inclusivo. Entre ellos se encuentran la gestión de residuos eléctricos y electrónicos (RAEE), textiles y materiales industriales, todos tratados en instalaciones adaptadas para trabajadores con discapacidad.

Además, su área industrial manipuló 5,9 millones de unidades y se encargó de la reparación y alquiler de 32.500 contenedores. Estas cifras posicionan a AMIAB como un referente en economía circular con propósito social. No solo se trata de reciclar, sino de hacerlo generando trabajo digno para quienes habitualmente encuentran barreras de acceso.¡

4. Inclusión social a través de la formación y el apoyo al emprendimiento

Durante el último ejercicio, AMIAB impulsó 45.391 horas de formación centradas en la mejora de competencias digitales, habilidades para el empleo y emprendimiento inclusivo., de las cuales se beneficiaron 9.012 personas. Estas acciones formativas abarcan desde alfabetización digital hasta habilidades transversales para el empleo, y están orientadas a distintos perfiles: jóvenes, mujeres, mayores de 45 años o personas con discapacidad que quieren acceder al mercado laboral.

Además, las Unidades de Apoyo a la Actividad Profesional acompañaron a 1.298 personas, facilitando su transición hacia entornos laborales ordinarios. En total, se generaron 226 contratos directos, evidenciando la conexión real entre formación y empleabilidad en su modelo de intervención.

5. Presencia en el ámbito rural

En los últimos años, AMIAB ha reforzado su presencia en comarcas rurales de Castilla-La Mancha, como La Manchuela y Sierra del Segura. Allí, muchas personas con discapacidad se enfrentan a la doble barrera de la accesibilidad y la dispersión geográfica.

En este contexto, la entidad ha desarrollado proyectos que fomentan la formación y la generación de empleo local, impactando en la vida de más de 1.700 personas. Su enfoque combina acciones presenciales con herramientas digitales, adaptándose al entorno y reduciendo las desigualdades estructurales que afectan a las zonas menos urbanizadas.

6. AMIAB hoy: inclusión social medible y replicable

La Memoria 2024 no es solo un resumen de cifras. Es un reflejo del modelo de AMIAB: un ecosistema que genera empleo, forma, cuida el medioambiente y transforma percepciones sociales. Todo esto desde una lógica empresarial sostenible, que demuestra que inclusión y eficiencia pueden ir de la mano.

Consulta la Memoria completa aquí