El grado de discapacidad reconocido oficialmente es un factor determinante en el acceso al empleo para las personas con discapacidad en España. Este porcentaje, establecido por los Servicios de Valoración de la Discapacidad, influye en la elegibilidad para ciertos recursos, ayudas y oportunidades laborales, tanto en el empleo protegido como en el ordinario.
¿Qué son los grados de discapacidad y cómo se valoran?
Los grados de discapacidad se expresan en porcentajes que reflejan la limitación en la actividad de una persona debido a una deficiencia física, mental, intelectual o sensorial. En España, se considera que una persona tiene discapacidad reconocida cuando alcanza al menos un 33 %. Esta valoración se realiza mediante una evaluación médica y social, teniendo en cuenta factores como la capacidad funcional y la participación en la sociedad.
Acceso al empleo protegido: una vía esencial para la inclusión
El empleo protegido está diseñado para personas con discapacidad que enfrentan mayores barreras en el acceso al mercado laboral ordinario. Se desarrolla principalmente a través de los Centros Especiales de Empleo (CEE), donde al menos el 70 % de la plantilla está compuesta por personas con discapacidad. Estos centros ofrecen un entorno laboral adaptado y apoyos personalizados para facilitar la integración laboral.
AMIAB, por ejemplo, gestiona varios CEE en España, proporcionando empleo a más de 1.800 personas, de las cuales el 80 % tiene algún tipo de discapacidad. Además, en 2024, AMIAB ha ayudado a 4.605 personas en su proceso de inclusión laboral, según la Memoria Anual.
Inserción en el empleo ordinario: el papel del empleo con apoyo
El empleo con apoyo es una estrategia que facilita la incorporación de personas con discapacidad al mercado laboral ordinario. Consiste en proporcionar apoyos individualizados, como preparadores laborales, que acompañan a la persona en su proceso de adaptación al puesto de trabajo. Este modelo es especialmente útil para personas con mayores dificultades de inserción, como aquellas con discapacidad intelectual o trastornos mentales
En España, el empleo con apoyo está regulado por el Real Decreto 870/2007 y es implementado por entidades como AMIAB, que ofrecen servicios de orientación y acompañamiento para garantizar el éxito en la integración laboral.
Grados de discapacidad y adaptaciones laborales
A medida que aumenta el grado de discapacidad, también pueden incrementarse las necesidades de adaptación en el entorno laboral. Estas adaptaciones, conocidas como ajustes razonables, pueden incluir modificaciones en el puesto de trabajo, horarios flexibles, apoyo técnico o formación específica. La Ley General de los Derechos de las Personas con Discapacidad establece la obligación de realizar estos ajustes para garantizar la igualdad de oportunidades.
Además, existen incentivos para las empresas que contratan a personas con discapacidad. Por ejemplo, las empresas que contratan de forma indefinida a personas con un grado de discapacidad igual o superior al 33 % pueden recibir bonificaciones en las cotizaciones a la Seguridad Social, que varían según el tipo de discapacidad y otras circunstancias.
No todos los grados de discapacidad, pero sí todas las personas
El grado de discapacidad es una herramienta que ayuda a identificar las necesidades de apoyo de una persona, pero no define su valor ni su capacidad para contribuir en el ámbito laboral. Con los apoyos adecuados y un entorno inclusivo, todas las personas, independientemente de su grado de discapacidad, pueden desarrollar su potencial y participar activamente en la sociedad.
Organizaciones como AMIAB desempeñan un papel fundamental en este proceso, ofreciendo oportunidades de empleo, formación y apoyo para fomentar la inclusión laboral de las personas con discapacidad.Consulta nuestro apartado de empleo para más información